23 oct. 2012

...Capítulo 14: Capítulo Final...

(Este capítulo no sé cuándo podré publicarlo porque voy a estar bastante liada las próximas semanas, pero cuando pueda, os prometo que lo subo).

19 oct. 2012

Capítulo 13: Shesspera

- Solo os diré un nombre - Dijo con cara de asco Clare-. Shesspera.
Kyle y yo nos miramos con cara de preocupación. Kyle cerró los ojos y respiró profundamente. Se dirigió hacia el ángel oscuro con los ojos aún cerrados, y puso la palma de la mano sobre su cabeza.
- Em... Kyle, ¿qué haces?- Pregunté.
- Le estoy haciendo un sondeo mental- Respondió tranquilamente.
Su mano empezó a brillar intensamente, y al instante, Clare se volvió a desmayar.
- Es cierto. Lo que dice es verdad, hay que ir a ver a Shesspera para volver al mundo de los vivos- Declaró.
- Kyle, no tienes que venir si no quieres. La decisión es tuya. Yo estoy decidida a volver.- Dije tras reflexionar.
- Si tú vas, yo también.- Dijo. Desplegamos las alas, y volamos juntos hacia el cielo azul que al instante nos rodeó como te envuelve la brisa marina en un acantilado.
En todo momento, Kyle fue el que me fue guiando porque, realmente, era él que sabía dónde encontrar la guarida de Shesspera. Pronto, los bosques frondosos dejaron paso a un terreno muerto y desolado donde se apoderaban las montañas en su mayoría. Enormes masas de piedra caliza emergían de la tierra marchita queriendo tocar el cielo arcilloso.
- Dios.- Dije observando el paisaje minuciosamente.
- Ya, no es nada agradable, ¿verdad?
- Unos cuantos retoques no le vendrían nada mal.- Dije.
Descendimos justo en una pequeña entrada entre dos montañas. Una enorme grieta declaraba que aquella era la morada de Shesspera.
- Ya no hay vuelta atrás.- Dije para mis adentros. Penetramos en la grieta y pronto una densa oscuridad nos envolvió. La entrada, antes definida por una luz rojiza había desaparecido completamente. Avanzamos a tientas entre la oscuridad hasta que divisamos una pequeña luz que pronto fue extendiéndose por toda la sala. Sentada sobre una silla de madera podrida se hallaba Shesspera, una anciana de blancos cabellos enmarañados. Su arrugada y verde piel desprendía un olor fétido que causaban náuseas.
- Bienvenidos.- Dijo con una voz de ultratumba. Sus ojos rojos nos miraban escudriñándonos desde la distancia.
- Shesspera...- Susurré.
- Mm... Isabella, ¿no? ¡Oh! Y mi querido Kyle. Cuánto tiempo sin verte.- Dijo la bruja con un tono pícaro.
- Hemos venido por...- La anciana le cortó, y habló.
- ¡Ya sé a por lo que habéis venido! Niños, niños, no soy una anciana estúpida. Yo sé mucho, ¡mucho! Ja, ja, ja... Oh, pequeños infelices- Hablaba con poca coherencia-. Ya sé qué queréis, volver al mundo de los vivos. Sí, puedo llevaros de vuelta, pero eso requiere un precio.
- Haremos lo que sea.- Dijo Kyle.
- Está bien, está bien. Os pediré dos cosas solamente.
- Habla.- Dije.
- Solo quiero vuestra esencia.- Dijo con los ojos abiertos como platos.
Kyle y yo nos miramos y asentimos a la vez.
- Aceptamos, Shesspera.
- ¡Perfecto!- Añadió. Empezó a agitar las manos, y de ellas saltaron chispas verdes que pronto nos rodearon como millones de luciérnagas hambrientas. Una corriente de aire empezó a agitarnos con violencia.
- ¡¡Espera!!- Grtió Kyle-. ¡¿Cuál era tu segunda condición?!
La cabeza empezó a darme vueltas. Apenas era capaz de sostenerme. El viento huracanado cada vez era más fuerte.
- ¡Vuestros recuerdos!- Gritó Shesspera. ¡Nos había engañado! Pero ya era imposible detener el hechizo. De repente, todo se volvió negro, y sentí que por fin despertaba de un largo sueño.



LRA


6 oct. 2012

A love Story




Esta es una historia de amor que encontré el otro día. Está en inglés, pero no os preocupéis, la podéis traducir si queréis.











10th grade 

As I sat there in English class, I stared at the girl next to me. She was my so called "best friend". I stared at her long, silky hair, and wished she was mine. But she didn't notice me like that, and I knew it. After class, she walked up to me and asked me for the notes she had missed the day before and handed them to her. She said "thanks" and gave me a kiss on the cheek. I wanted to tell her, I want her to know that I don't want to be just friends, I love her but I'm just too shy, and I don't know why.

11th grade 
The phone rang. On the other end, it was her. She was in tears, mumbling on and on about how her love had broke her heart. She asked me to come over because she didn't want to be alone, so I did. As I sat next to her on the sofa, I stared at her soft eyes, wishing she was mine. After 2 hours, one Drew Barrymore movie, and three bags of chips, she decided to go to sleep. She looked at me, said "thanks" and gave me a kiss on the cheek. I want to tell her, I want her to know that I don't want to be just friends, I love her but I'm just too shy, and I don't know why. 

Senior year 
The day before prom she walked to my locker. My date is sick" she said; he's not going to go well, I didn't have a date, and in 7th grade, we made a promise that if neither of us had dates, we would go together just as "best friends". So we did. Prom night, after everything was over, I was standing at her front door step. I stared at her as she smiled at me and stared at me with her crystal eyes. I want her to be mine, but she isn't think of me like that, and I know it. Then she said "I had the best time, thanks!" and gave me a kiss on the cheek.
I want to tell her, I want her to know that I don't want to be just friends, I love her but I'm just too shy, and I don't know why. 

Graduation Day 
A day passed, then a week, then a month. Before I could blink, it was graduation day. I watched as her perfect body floated like an angel up on stage to get her diploma. I wanted her to be mine, but she didn't notice me like that, and I knew it. Before everyone went home, she came to me in her smock and hat, and cried as I hugged her. Then she lifted her head from my shoulder and said, "you're my best friend, thanks" and gave me a kiss on the cheek. I want to tell her, I want her to know that I don't want to be just friends, I love her but I'm just too shy, and I don't know why.

A Few Years Later 
Now I sit in the pews of the church. That girl is getting married now. I watched her say "I do" and drive off to her new life, married to another man. I wanted her to be mine, but she didn't see me like that, and I knew it. But before she drove away, she came to me and said "you came!". She said "thanks" and kissed me on the cheek. I want to tell her, I want her to know that I don't want to be just friends, I love her but I'm just too shy, and I don't know why.

Funeral
Years passed, I looked down at the coffin of a girl who used to be my "best friend". At the service, they read a diary entry she had wrote in her high school years. This is what it read: I stare at him wishing he was mine, but he doesn't notice me like that, and I know it. I want to tell him, I want him to know that I don't want to be just friends, I love him but I'm just too shy, and I don't know why. I wish he would tell me he loved me! `I wish I did too...` I thought to my self, and I cried.



By somebody

5 oct. 2012

Capítulo 12: Renacer

Kyle empezó a brillar intensamente. Una luz cegadora empezó a recorrerle las extremidades, el torso, las piernas, y finalmente la cabeza.
- ¡¡No!!- Volvió a gritar Claire. Empezó a sollozar, para pasar rápidamente a una rabia incontrolable. Mi campo de fuerza empezó a resquebrajarse y al final, cedió. Los ojos de Claire empezaron a arder de rabia y extendió las alas en señal de combate. Parecían dos mortíferas cuchillas. Las venas del cuello se le hincharon y se abalanzó sobre mí sin piedad. Un grito desgarrador emergió de su garganta debido al cólera que sentía y sus uñas se clavaron en mi cuello, dejando pequeños regueros de sangre azul. Mi sorpresa fue tal que me quedé paralizada y no pude reaccionar. 
- ¡Te voy a liquidar!- Aulló. Ante mí estaba Claire, mortífera como las serpientes dispuesta a dar su golpe final. En el último momento, un rayo de luz salió disparado e impactó contra Claire, dejándola inconsciente justo a mi lado. Me la quité de encima con asco y me levanté del suelo con agilidad. Puf, había estado a punto de morir. Me había salvado de la muerte por poco y gracias a... ¿A quién? Me giré sobre los talones y le vi, radiente como el sol. Su pelo se había tornado dorado y sus ojos, azul cielo. Ahora lucía unas hermosas alas blancas. Su tez era blanquecina. Sí, mis suposiciones habían sido las correctas.
- ¡Kyle!- Me dirigí hacia él con una alegría incontenible. Nos fundimos en un largo abrazo. 
- Ya lo recuerdo todo- Me susurró al oído-. Gracias. Clare me tenía engañado. Jamás fuimos hermanos.
Le besé en los labios con dulzura y sonreí. Se me hacía un tanto extraño besar a aquel nuevo Kyle. Le había conocido como ángel oscuro, y ahora era un ángel de la luz, como yo. 
- Pero, ¿qué pasó exactamente?- Pregunté.
-Hace mucho tiempo, Clare y yo éramos compañeros inseparables. Nos complementábamos el uno al otro, hasta que un día, se enamoró de mí locamente. Yo no quise darle esperanzas, y dejamos de vernos durante algún tiempo.- Escuché atentamente a su relato.
 -Volví a verla con el cadáver de mi madre en brazos. Estaba loca y fue entonces cuando la expulsaron, y cayó. Presa del pánico y la rabia, Clare se dirigió a una bruja muy poderosa: Shespera se hacía llamar. Hicieron un pacto para anclarme a ella para siempre. Por supuesto, no se podía hacer por voluntad propia, así que me engañaron y caí como un tonto. Me embrujaron y transformaron en un ángel negro borrándome todos los recuerdos. También me hicieron creer que era su hermano...- Su voz se fue disipando a medida que hablaba.
- Oh, lo siento - Dije-. Ha debido de ser duro recordar todo eso de golpe. Sobre todo porque ha sido como estar dormido durante todo este tiempo.
- Sí... Pero bueno, hay que vivir en el presente, ¿no crees?- Nos volvimos a abrazar.
- Te quiero.- Susurré.
- No puedo vivir si no es a tu lado.- Confesó. Sonreí y dejé que sus hermosas alas me envolviesen por completo, como en los viejos tiempos.
Todo era perfecto. Increíblemente perfecto. 
Nos separamos con cuidado y me tocó delicadamente el cuello. Miré hacia allí y vi que apenas quedaban pequeñas marcas de las heridas que me había hecho Claire.
- Am... Kyle.- Le dije.
- ¿Sí?
- ¿Cómo podemos volver a la Tierra?
Mi pregunta le descolocó un poco.
- Pues, ahora que lo dices... No lo sé. Jamás me había hecho esa pregunta. ¿Por qué?
- Es que extraño mi mundo. Este me gusta, no creas que no, pero me gustaría volver. ¿Sabes si hay alguna forma?
Kyle se calló.
- Yo sí sé cómo hacerlo.- Volvimos la cara hacia la persona que hablaba. Claire sonreía con maldad. 



LRA

28 sept. 2012

Capítulo 11: Un beso, un ángel y la verdad

Kyle elevó las alas y emprendió el vuelo. Yo iba agarrada a su torso, y Jem... bueno, él se fue corriendo hasta el lago. Nos elevamos del suelo con gracia y pronto estuvimos tocando las nubes. Me sentía libre y sin preocupaciones allí arriba. Esa sensación era totalmente nueva y diferente, pero me encantaba. Me hacía sentir viva y ligera como un pájaro. Me solté lentamente de Kyle, y sentada sobre su espalda, elevé los brazos al aire, deseando poder tocar el cielo con mis dedos. El viento agitaba mi cabello y el fresco aire, con sus dulces aromas, me acariciaba la cara. Era increíble estar allí arriba. Decidí extender un poco más los brazos. Solté una risilla porque el viento se colaba entre mis dedos. Kyle la oyó y giró la cabeza:
- ¡Isabella, te vas a matar!- Me distraje unas milésimas de segundo, y perdí el equilibrio, cayendo al vacío. La verdad es que cuando estás cayendo, normalmente te asustas y empiezas a patalear como una loca, intentando frenar la caída, pero esta vez era diferente. Esta vez, el viento y yo éramos lo mismo, compañeros, no enemigos. Una energía empezó a recorrerme el cuerpo poco a poco. Sí, esta vez lo sentía de verdad. Iba a ocurrir algo. Junté los brazos a mi cuerpo, y sentí que algo me cogía de la cintura. La energía se fue tan rápido como llegó. Ahogué un grito de euforia.
- Dios Kyle, ha sido increíble. Era, era... mágico.
- ¡Has estado a punto de matarte! ¿En qué estabas pensando?- Me gritó con la cara enrojecida debido al esfuerzo que le había supuesto cogerme.
- Yo... lo siento. No lo he hecho a propósito.
- Vámonos.- Sentenció.

Llegamos rápidamente al lago. Al parecer, no estábamos demasiado lejos.

Cuando bajamos, todos estaban allí, sentados al rededor de una manta a cuadros, y con unas cestas de picnic en su interior. A mi derecha, todo era bosque verde y frondoso. En medio estábamos nosotros, y a mi izquierda se extendía un lago hermoso de agua cristalina. Nunca dejaba de sorprenderme Mag.
Caminamos hacia el centro de la reunión, y Esmeralda, la chica pelirroja, corrió hacia mí.
- ¡¡Izzy!!- Me abrazó cariñosamente-. ¿Cómo estás? La última vez que te vi caías al suelo redonda.
Sonreí:
- Estoy bien. Muy bien, de hecho, ¿y tú?
- Genial. He aprendido un montón en estas dos semanas. Mira.- Dijo con un brillo en los ojos. Extendió los brazos hacia el frente y algunas de las runas que tenía tatuadas por todo el cuerpo, empezaron a brillar. Esme cerró las palmas de las manos y empezó a susurrar en un idioma extraño para mí. De ellas surgió un pequeño resplandor azul que cesó al momento. Ella abrió las palmas de las manos y de ellas salió una pequeña mariposa azul con rayas negras. Increíble.
- A que mola.- Me dijo. Le sonreí y fui a sentarme con los demás, seguida de Kyle, que miraba a la mariposa con curiosidad y asombro.
- Esme pronto será capaz de incluso crear agua. Las brujas no dejan de asombrarme.- Me susurró.
Me senté al lado de Henry, el gigante. Parecía feliz. Es más, todos parecían felices. Hasta Tommy, el centauro estaba sonriendo de oreja a oreja.
Empezamos a charlar, incluso Kyle. Se le veía relajado y cómodo en aquel sitio. De pronto, Jem me hizo una seña para que le siguiese. Me levanté y fui tras él. Nos internamos un poco en el bosque.
- ¿Qué pasa?- Le pregunté.
- Es que... tengo que decirte algo importante- He estado esperando mucho tiempo esperando este momento.



- Eh, ¿dónde está Izzy?- Preguntó Esmeralda-. Le hemos hecho un regalo.- Abrió su bolsita gris que pendía de su cinturón y sacó un guardapelo de plata.
- No lo sé, habrá ido a por algo. Voy a buscarla.- Dijo Kyle. Cogió el guardapelo y fue al bosque siguiendo el rastro de Isabella.

- Mira, Izzy, te quiero. Ya lo he dicho. Te lo iba a haber dicho en la fiesta que monté, pero pasó eso, y no pude. También te lo iba a haber dicho el día de la Transformación, pero te desmayaste. Parece que el destino no quería que te lo dijese, pero al fin lo he dicho. Te amo.- Dijo con un brillo de emoción en sus ojos rojos.
Me quedé petrificada. De haber sabido que me iba a decir eso no le hubiese seguido.
- Em... Jem, yo...
No me dejó terminar la frase. Me acercó a él contra mi voluntad, y me besó. Yo intenté resistirme, pero no me dejaba. Me estaba asfixiando y además me hacía daño en la espalda. Al final, le pisé en el pie para que me liberase. Me di la vuelta y vi la cara de Kyle, que había visto absolutamente todo. "Oh, no", pensé.
- ¡Kyle! ¡No!- Intenté gritarle pero ya elevaba el vuelo. Me giré y miré directamente a los ojos a Jem:
- ¡¡¿Pero a ti qué narices te pasa?!! ¡No te amo! ¡Has estado a punto de ahogarme desgraciado! - La verdad es que no quería decirle exactamente todo eso, pero exploté y lo tuve que soltar.
Una mirada de dolor cruzó la cara de Jem.
Fui corriendo a la explanada verde y busqué a Esme con la mirada.
- Lo sé todo- Dijo ella-. Un pájaro me lo acaba de contar, y no, no puedo teletransportarte. Aún no he aprendido ese hechizo. Lo siento.
- Pero tengo que hablar urgentemente con él.- Imploré.
- Espera, Izzy, yo te llevo.- Dij Tommy.
- ¿En serio? ¿Harías eso por mí?- Asintió. Me subí a su lomo, y empezó a correr a la velocidad del rayo.

Llegamos en un santiamén al torreón.
- Gracias Tommy, te debo una.
- No hay de qué. ¿Para qué estan los amigos?- Dijo él. "Para romper otras relaciones", pensé.
Subí las escaleras y me encontré a Marissa con una bandeja en las manos.
- Marissa, ¿has visto a Kyle? Necesito hablar con él ya.- Le pregunté.
- Lo siento Isabella, pero no. No le he visto desde que se fueron al lago.- Explicó.
Pensé en dónde podría estar. Miré en la biblioteca, en su habitación, en la cocina, pero nada. No había rastro de él. Entonces, una idea pasó por mi mente: El acantilado. Era el sitio preferido de Kyle, y estaba a cinco minutos del torreón. Corrí desesperada hacia ese lugar, como alma que lleva al diablo.
Las piedras del camino se me iban clavando en los pies, y las ramas de los árboles me iban haciendo pequeños cortes en los brazos. Pronto divisé la explanada del acantilado, verde y manchada de pequeños colores que le daban las flores. Y allí estaba él, sentado y con las alas caídas.
- ¡Kyle!- Grité. Él volvió la vista y me vio-. Kyle, no es lo que tú piensas. Jem me soltó que me quería y me cogió de la espalda. Me hacía mucho daño. Luego me besó, pero yo no quería, de verdad. Me resistí pero era mucho más fuerte que yo. Lo siento, perdóname.
- No hacía falta que me dieses todos los detalles.- Y me sonrió. Ese fue el gesto más bonito que me habían hecho nunca. Fue un bálsamo reparador.
- Oh, Kyle, gracias.
- ¿Sabes por qué te acogí?- Soltó de repente.
- Am, no, supongo.
- La noche en la que llegaste te oí cantar para tus amigos. Tienes una voz increíble, Isabella. Fue por eso, y porque sentía algo cuando te miraba. No sabría decirte el qué, pero supe que eras especial.
Desde que llegaste, soy mejor persona y eso es gracias a ti. Yo debería darte las gracias.
Me acerqué a él y me senté a su lado. Juntos contemplamos el cielo azul. Tan azul como el océano.
Kyle y yo nos miramos a los ojos. Sus ojos oscuros reflejaban pasión cuando me miraba. Cerré los ojos y ladeé la cabeza para besarle. Sentía que poco a poco la distancia entre nuestros labios iba disminuyendo.       Casi podía sentir los labios de Kyle sobre los míos.
- Vaya, vaya.- Dijo una voz a nuestras espaldas. Súbitamente, ambos nos levantamos. Era Claire, la hermana de Kyle. Su pelo negro se ondeaba al viento y sus mortíferas alas negras se imponían sobre su figura esbelta.
- Kyle, aléjate de ella.- Advirtió Claire.
- ¿Por qué?- Preguntó él.
- Por esto.- Claire se impulsó con las alas y me empujó con tal fuerza, que caí por el acantilado.
- ¡¡No!!- Gritó Kyle. Extendió las alas para volar, pero su hermana se lo impidió, agarrándole del nacimiento de las  alas, y por tanto, neutralizándole. No podía hacer nada.
- Tendría que haber hecho esto hace mucho tiempo. Ahora nadie se interpondrá entre tú y yo.- Sentenció.
Yo caía por el acantilado sin que pudiese evitarlo. No había nada a lo que agarrarse. Entonces, aquella sensación que tuve hace algunas horas, mientras caía al vacío, volvió. Aquella sensación de unión con el viento, de euforia. Esa sensación que me nació del corazón se extendió por todo mi cuerpo, llegando a las extremidades, pero sobre todo, a mi espalda, justo en los omóplatos. Un resplandor me invadió al instante y unas hermosas alas blancas aparecieron en mi espalda. Frené la caída justo a tiempo. Me mantuve en el aire durante unos instantes observando atónita las alas que me habían nacido de repente. Ascendí a toda velocidad y me encontré a Kyle tumbado en el suelo, mientras Claire le sujetaba el nacimiento de las alas.
- No, no puede ser.- Dijo Claire con rabia. Dejó de sujetar a su hermano y fue volando hasta mí.- ¿Es que nunca voy a poder acabar contigo? ¡Tendría que haberte matado cuando tuve ocasión!
- ¡Pero qué tienes contra mí!- Le grité.
- ¡¡Que no puedes separarnos a Kyle y a mí!! ¡Estamos hechos el uno para el otro!!- Me gritó con una rabia inhumana. Entonces, todo encajó. Ya sabía lo que hacer. Mi mano empezó a iluminarse y antes de que fuese demasiado tarde, toqué con ella a Claire. Ella gritó y cayó al suelo. Una intensa luz le recorría toda su silueta, y era incapaz de moverse.
Entonces, corrí hasta Kyle, que estaba impresionado por todo lo que acababa de ocurrir. Me acerqué a él, y le rodeé la cara con mis manos. Él me miró asombrado:
- Izzy... eres... un ángel...- Consiguió decir.
Me acerqué a él.
- ¡¡¡No!!!- Gritó Claire con rabia y angustia.
Le retiré el pelo negro de la frente y lentamente le besé. Fue un beso voraz, a la vez que apasionado y dulce. Algo en él se despertó, algo que había permanecido dormido durante mucho tiempo. Me separé de él con cuidado, y Kyle empezó a brillar.


LRA

Cazadores de Sombras 5:

Canciones: